Comer es un acto político, aunque durante años nos hayan intentado convencer de lo contrario. Cada ingrediente que eliges apoya un modelo de mundo. En Taulapp hemos decidido posicionarnos.
En un contexto de colapso climático, desigualdad y violencia institucionalizada, apostamos de forma clara por la compra de producto local. Nuestro orden de preferencia es simple y no negociable:
- Cercanía real: tu barrio, tu mercado, tus productores.
- España, fortaleciendo economías locales y proyectos de aquí.
- Europa, solo cuando no exista una alternativa más próxima.
Y lo decimos sin rodeos:
Taulapp no recomienda ni recomendará productos de productores estadounidenses ni israelíes.
No colaboramos con gobiernos que sostienen guerras, ocupaciones y genocidios. La neutralidad, en estos casos, es complicidad.
Defendemos una cocina diversa, global y abierta, sin fronteras culturales: platos de todo el mundo, para todas las personas. Opciones kosher, veganas, vegetarianas, halal, sin gluten y más.
La diversidad alimentaria no necesita explotación, colonialismo ni violencia para existir.
Mirando al futuro, nuestro compromiso es aún mayor:
priorizar pequeños comercios, cooperativas, productores independientes y proyectos humanos, éticos y sostenibles. Queremos visibilizar a quienes cuidan la tierra, a las personas y al territorio, no a quienes maximizan beneficios a cualquier precio.
También luchamos contra otro problema estructural: el desperdicio de comida.
Por eso Taulapp incluye un espacio de Ideas, para cocinar con lo que ya tienes en casa, aprovechar mejor los ingredientes y recibir consejos de conservación, especialmente si cocinas para ti sola o solo. Reducir residuos también es una forma de resistencia.
Y aun así, no perdemos lo esencial:
La comida une, cuida y crea comunidad.
Compartir la taula és un dels majors plaers que existixen.
Taulapp no quiere gustar a todo el mundo.
Quiere ser coherente.
Porque elegir qué comes
es elegir a quién apoyas
y qué mundo decides no alimentar.
